Mantas y Cubrepiernas de Moto

No pases frío en tu piernas durante tus viajes en moto

No son ninguna novedad, aunque quizás en algunos países como España con poca tradición de moto se había visto poco. Las mantas de moto o cubrepiernas fueron ámpliamente utilizadas en los años 50 en países del norte de Europa y son actualmente muy usadas en los países del sud de Europa con el gran crecimiento de moteros en las grandes ciudades. El objetivo es claro: no pasar frío en las piernas, estar lo más caliente posible y evitar humedad y agua en días de niebla y lluvia. 

LOS CUBREPIERNAS Y MANTAS DE MOTO MÁS VENDIDOS

¿Es recomendable el uso de las mantas cubrepiernas para moto?

Está claro que el frío aprieta durante el invierno y que la sensación de frío, humedad y viento encima de una moto en marcha se agudiza. Si además vivimos en zonas más frías o solemos circular por autopista, el frío pasa de un elemento “molesto” a un auténtico problema. Las mantas cubrepiernas de motos parecen ser una de las soluciones para cubrir esa parte del cuerpo que normalmente no llevamos bien aislada (habitualmente sí usaremos una chaqueta térmica y posiblemente de moto, mientras que en las piernas normalmente llevaremos unos tejanos o unos sencillos pantalones de tela).

¿Qué ventajas tienen las mantas cubrepiernas?

Son aislantes del frío y sobretodo del viento. La manta hace de escudo del viento y gracias a sus costuras termoselladas este se desliza por el cubrepiernas hasta salir por los laterales de la moto. El efecto cortavientos hace que no notemos el frío del aire en circulación (sobretodo en autopista). Pero además las mantas de moto son impermeables, y por ende, aislantes de la lluvia y de la humedad. Ya no sólo son imprescindibles en un día donde las nubes amenacen, si no que además son ideales para días donde la niebla hace presencia en nuestra carretera. Los pies y piernas estarán pues secas en todo momento por lo que las mantas cubrepiernas son muy recomendables no únicamente cuando el frío aprieta, si no que son muy útiles los días de lluvia.

Además del aislamiento las mantas de moto normalmente (y muy recomendable) tienen un componente térmico, en forma del conocido “borreguillo” o a veces una capa plastificada con materiales térmicos parecidos al de las chaquetas de invierno. Este componente térmico hacen que el calor de debajo de los cubrepiernas no se escape, convirtiéndose así en una manta térmica de moto. De hecho descubrirás el frío que hace fuera cuando saques las piernas al aparcar la moto y se te hielen de golpe los tejanos 😉

Además la nuevas mantas cubrepiernas, en la gran mayoría de los casos, tienen añadidos para que puedas ampliar dicha manta hasta el pasajero de la moto. Así que si sueles llevar a alguien de pasajero podrás ofrecerle un sitio “caliente” en el asiento trasero de la moto, cosa que seguro que es de agradecer en los fríos días de invierno, donde te bajas de la moto ni notando las piernas 😉

Como “plus” además, las mantas cubrepiernas protegerán tu asiento mientras tu estés fuera. La mítica de salir de trabajar o una reunión y encontrarte el asiento mojado de una rápida llúvia no va a ser más un problema con los cubrepiernas de moto.

¿Todo son ventajas?

No hombre no! claro que si queremos podemos encontrarles alguna pega, pero son menores. Hay mucha gente que dice que son feas, que hacen que pierdas la estética de la moto. La verdad es que a mi eso me importa más bien poco, y quizás sí destacaría dos pequeñas desventajas: 

  1. Al principio vas a tener la sensación de que no tienes movilidad, de que en cuando frenes y tengas que poner el pie en el suelo no podrás hacerlo ya que estarás atrapado dentro de la manta. Bien, no es más que una sensación, un ligero cambio al concepto de “movilidad” que estamos acostumbrados. Es como cuando no estás acostumbrado a llevar a alguien de “paquete” en la moto y de repente subes a alguien que encima pesa más que tu… no es que tengas menos movilidad, sencillamente que ahora tienes que acostumbrarte a conducir tu moto de una forma distinta. Como siempre… te acabarás acostumbrando y cuando quites la manta cubrepiernas en verano la vas a echar de menos ya que te va a molestar el aire que te “desestabiliza”.
  2. Dependiendo de la moto, sobretodo en scooters, y más sobretodo en modelos universales de mantas cubrepiernas de moto, se te va a hacer complicado el poner gasolina, teniendo que desabrochar uno de los clics o teniendo que enrollar la manta para dejarla recogida detrás de la moto. Esto sobretodo sucede en las motos que tengan acceso al depósito justo en el puente central de donde ponemos los pies.

Espero haberte ayudado en tus dudas. Yo personalmente no concibo la idea de pasar un invierno conduciendo mi moto sin una manta cubrepiernas, pero con toda la información que encontrarás en esta web, esto, lo podrás decidir tu mismo 😉